Depende de la semana en la que estés, si estás alrededor de la semana 30 (28-32) es posible que se de la vuelta de manera natural, sin necesidad de ayuda. Si estás en la semana 34-36 y te preocupa puedes recurrir a las técnicas de OPF (óptimas posiciones fetales) o Spinning Babies, en la que una profesional certificada te realizará en una o varias sesiones, una serie de estiramientos y ejercicios que van a ayudar a relajar el canal blando del parto, músculos, ligamentos y fascia, liberando espacio para que tu bebé pueda rotar.
También puedes recurrir a la moxibustión, una técnica procedente de la medicina tradicional china que, a través de la aplicación de calor con una moxa de artemisa en el punto vejiga 7, situado en el dedo meñique el pie, fomentando el movimiento del o la bebé en el útero de la madre.
La combinación de ambas, liberar espacio y activar al o la bebé de nalgas a que se mueva, puede ser la mejor solución.